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Ada E. Yonath |
"Si un reto vale la pena, sólo que lo intentes ya te hace mejor"
Ada E. Yonath fue galardonada con el Premio Nobel de Química el año 2009 por sus investigaciones relacionadas con el estudio de la estructura y fisiología de los organulos celulares que sintetizan proteinas, los ribosomas. Para ampliar información sobre los ribosomas se puede consultar el aula virtual de ciencias de la naturaleza adn-dna.net en los cursos:
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Aula virtual adn-dna.net |
Curs B03- Cèl·lules
Tema 2- La cèl·lula eucariota
Curs B07- Genètica: mendeliana, molecular...
Tema 2- L'ADN molècula portadora de la informació genètica
A continucación se añade a este post la entrevista publicada en La Contra de La vanguardia:
Hace treinta años que me propuse conseguir un objetivo científico muy ambicioso...
¿Le apoyaron?
Me recordaron que, durante veinte años, los mejores laboratorios de todo el mundo lo habían intentado sin éxito...
¿Se desanimó?
... y añadieron que cómo iba a conseguirlo entonces una chica perdida en un remoto laboratorio de Oriente Medio.
¿La animó alguien?
Además,
justo antes de comenzar la investigación, me había caído de una
bicicleta y sufrí una conmoción cerebral, así que los menos simpáticos
me apodaron la Loca y los más, la Fantástica...
Seguro que alguien le echó una mano.
Un
colega del Instituto Max Planck de Berlín recopiló la lista detallada
de los insignes investigadores que lo habían intentado antes que yo sin
conseguirlo.
Al menos se interesó por su trabajo.
Cuando
escuchaba cómo me leía todos aquellos prestigiosos nombres, a los que
acompañó de toda clase de comentarios elogiosos y la dificultad del
trabajo, de repente me di cuenta de algo importante. Le miré a los ojos y
le dije: "Oye: estos tipos fracasados son los mejores, yo quiero estar
en esa lista".
Un modo de incentivarse.
Es
que lo pensé realmente. Aquella lista de fracasados acabó de motivarme.
Porque si un reto vale la pena, sólo que lo intentes ya te hace mejor.
Aquellos investigadores eran mejores aunque no lo hubieran logrado. Yo
también quería ser uno de ellos.
¿Con los años le dieron más crédito?
Cuando
yo ya llevaba cinco años de trabajo, la portavoz de otro comité de
investigadores también dijo: "Es un proyecto como para ganar el
Nobel...".
¡Bien!
... "pero -añadió sonriendo- no tiene ni la más remota posibilidad de conseguirlo".
¿Cada vez se sentía usted más cerca de figurar en aquella lista?
Tenía
otro pensamiento que también me ayudó a trabajar aquellos años, y era
que, aunque sólo consiguiera acercarme un poquito al objetivo, ese
poquito ya habría proporcionado suficiente conocimiento como para
justificar todo el esfuerzo de mi equipo.
Así que nunca saldría perdiendo.
Perder
o ganar es una cuestión de perspectiva. Para mí, intentarlo y lograr
que alguien me apoyara y me siguiera en el intento ya era ganar, y creo
que conseguí que mi equipo también pensara como yo. Además, tenía al
Instituto Weizmann.
¿Provenía usted de familia científica?
Más bien no. Soy hija de un rabino de Jerusalén y nací en la ciudad tres veces santa. No tuve una educación muy científica.
Nadie lo diría escuchándola.
Pese
a la rigidez de una educación religiosa, si tienes curiosidad, acabas
por encontrar en ella, aun dando unos cuantos rodeos, los caminos que te
llevan al conocimiento y la ciencia. Y yo tengo mucha curiosidad. Y
además tengo otra virtud...
¿...?
Más curiosidad y pasión por satisfacerla.
Ciencia y dogma son incompatibles.
Como
científica, no tengo fe, sino que me limito a verificar las pruebas de
los hechos. Lo que no puedo probar deja de interesarme como objeto de
investigación.
¿Así que usted trabaja para dejar a Dios sin motivos para existir?
Creo
en el ser humano, pero eso no me obliga a seguir todas las
instrucciones que algunos líderes religiosos quieran imponernos ni
tampoco a creer todas las historias de la Biblia. La religión es la
unión de los seres humanos para el bien común.
¿Qué pensaba su padre el rabino?
Mis abuelos y mi padre habían escrito libros, pero religiosos. Y eso es menos incompatible con la ciencia de lo que parece.
¿Acaso los judíos no tienen dogmas?
Claro
que sí, unos pocos, pero lo que realmente diferencia a los judíos de
los católicos no son los dogmas, sino el papa. Nosotros no tenemos una
autoridad única, sino muchos rabinos, y cada uno con sus seguidores, así
que cada judío elige el suyo y de ese modo también escoge qué quiere
creer.
¿Fe a la carta?
Bueno... En cualquier caso, ese sistema no es tan diferente de la investigación.
La ciencia no tiene un papa, sino popes.
Por
cierto, disfruté una estancia apasionante en el Colegio Cardenalicio
vaticano cuando me dieron el premio Ciencia para la Paz.
Enhorabuena.
Perdí
el avión y me tuve que quedar un día más de lo previsto, así que pude
conversar con los cardenales. Uno se alegró conmigo de que Galileo
hubiera sido rehabilitado por Roma... Tras cuatrocientos años.
Ante la eternidad no son tanto.
Y sacar del infierno a Darwin sólo había costado 200, apostillé, así que Roma avanzaba.
¿Por qué le dieron el Nobel a usted?
Por
ese proyecto del que le hablaba y que hoy ya está en los libros de
texto de mi nieta, que estudia el bachillerato. Y eso me hace incluso
más feliz que el Nobel.
Explíqueselo a mi madre.
Cada
célula tiene unas fábricas, el ribosoma, capaces de leer las
instrucciones del código genético para transformarlo en partes de un ser
vivo. Intentamos descubrir cómo funciona. Y es crucial porque muchos...
El manual de instrucciones de la vida.
... microorganismos nos enferman al atacar esas fábricas precisamente.
Este recurso educativo se incorpora en el aula virtual adn-dna.net en:
Curs VC01- Vocació científica
Tema 4 - Científiques i científics